
Comer ajo y miel en ayunas es uno de esos remedios caseros que han pasado de generación en generación. Seguramente lo escuchaste alguna vez de tu abuela, de tu mamá o de alguien cercano que dice: “Eso es mano de santo, pruébalo por una semana y verás”. Y aunque suene simple (solo dos ingredientes que casi siempre están en la cocina), mucha gente lo usa por los beneficios que sienten en su cuerpo, especialmente cuando quieren fortalecer defensas, mejorar la digestión o sentirse con más energía.