Dormir con ropa interior ajustada es una costumbre común. Muchas personas lo hacen por comodidad, rutina o simplemente porque nunca han pensado que pueda influir en su salud íntima. Sin embargo, la zona genital necesita ventilación, equilibrio y cuidado, especialmente durante la noche.
Cuando la ropa interior es muy apretada, de telas sintéticas o se usa durante muchas horas, puede favorecer la acumulación de sudor, humedad y calor. Esto no significa que siempre cause problemas, pero sí puede aumentar el riesgo de irritaciones o molestias en algunas personas.