Durante años, la ciencia ha intentado comprender si el cuerpo humano es capaz de percibir su propio deterioro antes de que ocurra lo inevitable. Hoy, algunas investigaciones abren una puerta inquietante: el olfato podría ser una de las primeras señales silenciosas de que algo no está bien.
Pero… ¿puede realmente la nariz anticipar el final?

El dato que sorprendió a los investigadores
Diversos estudios han observado una relación entre la pérdida del olfato y un mayor riesgo de mortalidad en los años siguientes, especialmente en adultos mayores.