Durante meses, los médicos no sabían si volvería a despertar.
Su familia se aferraba a la esperanza mientras las máquinas mantenían estable su estado de salud.
Los días pasaban lentamente.
Y aunque muchos creían que jamás volvería a abrir los ojos, ocurrió algo que nadie esperaba.
El joven despertó.
Pero lo verdaderamente impactante no fue que recuperara la conciencia… sino lo primero que dijo.