Pocos conocen la verdadera historia detrás de una de las voces más grandes de la música latina, antes de los aplausos, los escenarios llenos y las canciones que marcaron generaciones estuvo el abandono, soledad y una infancia que ningún niño debería vivir.
Su nombre real era Alberto Aguilera Valadez Y su historia comienza con una herida muy grande, cuando apenas tenía 5 años, su madre lo llevó a un internado en Ciudad Juárez.
No fue una decisión fácil pero sí definitiva. Desde ese momento, el pequeño Alberto quedó solo, rodeado de extraños, sin entender por qué su familia ya no estaba con él.
Las visitas eran casi inexistentes, la sensación de abandono no era momentánea, era constante. En ese lugar, mientras otros niños jugaban o aprendían, él aprendía algo mucho más duro: a sobrevivir emocionalmente.