Leonor Gómez participó en cientos de películas del cine mexicano desde 1933, destacándose en papeles secundarios y de conjunto que construyeron la imagen del México popular en pantalla

Durante décadas, el público mexicano vio su rostro sin aprender su nombre.
Aparecía en mercados, vecindades, velorios, fiestas populares, cocinas, juzgados y plazas.
A veces cruzaba el encuadre apenas unos segundos; otras, bastaba una mirada para fijarse en ella más que en los protagonistas.